Chica 10

Supongo que en algún momento de nuestras vidas todos nos hemos sentido diferentes. Incluso se han reído de nosotros por nuestra ropa, nuestra dificultad al pronunciar una letra, nuestro acné o simplemente porque preferíamos un deporte minoritario. La cuestión es abusar socialmente del débil para de esta forma superar todos nuestros traumas. Psicología de vodevil, pero en el fondo, tenemos la desgracia de ser así.
Si profundizamos en el arte popular veremos que obras que penetren en los personajes y no se queden en la epidermis no son muchas. Algunos pocos autores huyen de los cánones y plantean determinados caminos por donde las tramas, por falta de costumbre, apenas saben caminar.
Creo que fue el año pasado cuando hablamos por primera vez de Sam Keith. Y lo hacíamos para descubrir las maravillosas páginas de su "Historia de Po". Aquella tierna narración donde dos personajes de la factoría Marvel, Hulk y Lobezno, se veían inmersos en un viaje a través del corazón de una niña que intentaba ayudar a su padre atrapado en un accidente de aviación. Si os acordáis, resaltábamos su parte gráfica porque reflejaba el surrealismo aparente del relato y agredía con una frescura incomparable los códigos convencionales del séptimo arte. Pues bien, nos tenemos que congratular porque se ha publicado recientemente en España otra obra de este estupendo autor y no podemos pasar por alto las páginas de "Zero Girl".
Con el mismo estilo arrollador que su obra predecesora y con una sensibilidad estética impropia del género, Keith continúa el camino que adoquinase con sus primeros trabajos. Estéticamente bella y con unas sorpresas visuales dignas de un guión del mismísimo Alan Moore, "la chica Zero" nos cuenta la historia de un personaje que sufre maltrato en el instituto al que va por ser diferente. Además se enamora profundamente de un profesor que la medio corresponde, lo que consigue enrabietar más aún a sus compañeras de clase. Para desgracia de sus enemigas, esta chica, efectivamente tiene algo especial que no os voy a desvelar, pero que hace que simplifique el mundo de manera diferente al resto, algo que todos deberíamos probar.

